Muerte de Roger Williamson: el día más triste de la Fórmula 1
Hay sucesos que, en ocasiones, por el impacto que causan, las ampollas que levantan o las conciencias que remueven, pasan a formar parte de la historia. No cabe duda que en la Fórmula 1 han sucedido acontecimientos de gran calado para el público general: las muertes de Ayrton Senna o de Gilles Villeneuve son dos ejemplos de sucesos que marcaron inexorablemente el devenir de la Fórmula 1. Sin embargo, si hay un día triste en la Fórmula 1, si hubo un día en que esta competición se convirtió en algo ruin y despreciable, fue el día en que Roger Williamson encontró la muerte: el día más triste en la historia de la Fórmula 1.

Todo sucedió en el Gran Premio de Holanda de 1973. Se celebraba en el circuito de Zandvoort, un trazado que había sido excluido el año anterior del campeonato para realizar obras que mejoraran su seguridad. Roger Williamson, a bordo de su March con motor Cosworth, perdió el control de su bólido, chocó contra las barreras de protección y volcó. El coche se arrastró unos 300 metros boca abajo, pegado a las vallas de protección, envuelto en una bola de fuego. Finalmente se detuvo, ardiendo.

La carrera no se paró, los comisarios no hicieron nada. Roger Williamson se calcinaba en su monoplaza sin que nadie hiciera nada por evitarlo. En esto que ocurre una de las situaciones más desesperadas y dolorosas de la historia de la Fórmula 1. David Purley amigo íntimo de Williamson se percata de lo que ocurre, y detiene su monoplaza junto al de Williamson (recordemos, la carrera aún no estaba parada en estos momentos) En estos instantes se suceden unas imágenes desgarradoras, brutales, de David Purley intentando dar la vuelta y apagar el coche de su amigo mientras Williamson, aún con vida, le grita desde dentro de la bola de fuego que le saque de allí.

Los comisarios se acercan y tratan de separar a Purley de la bola de fuego. Purley les arrebata los extintores y desesperadamente trata de apagar el fuego. Los comisarios le agarran y tratan de alejarle del lugar. Purley les empuja, lleno de ira y les recrimina su actitud. El propio público se sube a las vallas increpando la actitud de los miembros de seguridad. Documentos de la época dicen que parte del público entró al circuito y agredió a los comisarios.

Mientras, Roger Williamson moría asfixiado en su March, en el Gran Premio de Holanda de 1973 sin que nadie, nadie, nadie, excepto su amigo David Purley, hiciera nada por evitarlo. Las fotos de Purley intentando salvar la vida de su amigo fueron ganadoras del premio World Press Photo 1974. Las fotos del día más triste de la historia de la Fórmula 1.

Aquí tenéis el video de la secuencia de los hechos. Advertimos que las imágenes son muy duras.