La Fórmula 1 no sería lo mismo sin Nürburgring
El mítico trazado alemán de Nürburgring se encuentra inmerso en una gravísima crisis financiera. Tanto que el pasado 18 de julio los administradores del circuito se declararon en bancarrota y el circuito desaparecerá del Mundial si, por una parte, no se paga el canon que pide Bernie Ecclestone para formar parte del Mundial y, por otra, los administradores GmbH no hacen frente al pago de 300 millones de euros que deben a todos sus inversores privados.

La historia, como suele ser típica en estos tiempos que corren, tiene los ingredientes típicos de este mundo en que vivimos: amiguismos, estafas, malversación de fondos…Resulta que un grupo de inversores vio la opción de convertir Nürburgring en un auténtico parque de atracciones que incluyera hoteles, apartamentos, restaurantes y hasta una montaña rusa. Sin embargo, las cosas no han salido como esperaban…o sí.

Por un lado, la inversión se fue desde los 300 millones iniciales hasta los más de 500. Se dice que gran parte del crédito pedido para construir el complejo fue a parar en realidad a los Administradores de GmbH.
Por otro lado, las ganancias no han sido las esperadas, ya que la estimación de visitantes que habían hecho era mucho mayor. Es cierto que Nürburgring es un circuito rentable ya que tiene muchísima actividad y casi todas las semanas alberga alguna prueba de automovilismo, pero se hizo una estimación altísima de visitantes con objetivo de hacer viable un proyecto que sólo serviría para llenar los bolsillos de los listos de turno.

La Fórmula 1 no sería lo mismo sin Nürburgring
El caso es que Nürburgring pasó a ser propiedad del gobierno alemán y es cedido a operadores privados. Sin embargo, la deuda que arrastra el circuito es enorme. A pesar de todo, algunos ven factible que Nürburgring siga albergando el Gran Premio de Alemania de Fórmula 1 si se dan varios factores.

Primero, la UE tendría que aceptar renegociar y pagar la deuda. Segundo, Bernie Ecclestone también debería ceder y eximir al circuito de pagar el canon, lo cual parece una opción bastante complicada, a pesar de que el mandamás ha afirmado recientemente que hará todo lo posible para salvar al circuito.

Otras voces afirman que el circuito no está en peligro en absoluto, y en tal caso, lo que podría peligrar sería exclusivamente la celebración de las pruebas de Fórmula 1. Estas voces afirman además que quien tiene que pagar los platos rotos por la bancarrota del circuito es GmbH, y así lo han afirmado también desde la UE. De esa manera, GmbH tendría la obligación de liquidar todos los activos y el circuito pasaría a estar en venta, y a muy buen precio, lo que atraería el interés de los inversores…Ahora, también es cierto que puede entrar cualquier tipo de inversor, y no precisamente relacionado con el automovilismo. Otra pregunta que surge es cómo se gestionará el circuito y el complejo levantado recientemente. ¿Se separará la gestión de uno y otro? ¿A qué le darán prioridad los hipotéticos futuros compradores?

Lo último respecto al incierto futuro de Nürburgring es que el gobierno del estado de Renania-Palatinado podría ofrecer una ayuda de 254 millones de euros al circuito. Lo que está claro es que los aficionados quieren que Nürburgring siga. El único que no quiere, y se le ven claramente las intenciones, es Bernie Ecclestone, obsesionado con sacar la Fórmula 1 de Europa y obsesionado por eliminar los circuitos míticos del Gran Circo y sustituirlos por los dichosos Tilkódromos.